Cómo enviar bien los perecederos
El mercado de entrega de alimentos y comestibles, en rápido crecimiento, está lleno de oportunidades. Pero enviar artículos perecederos a un costo razonable sin perder su frescura es un verdadero reto. Los envíos mal manejados generan contracargos, ponen en riesgo la salud y pueden significar pérdidas considerables.
Su negocio depende de entregar productos tan frescos como el día en que se cosecharon o se elaboraron. Estas son pautas prácticas para enviarlos de forma segura y eficiente.
Cómo garantizar la inocuidad alimentaria
Los alimentos perecederos enfrentan peligros particulares en tránsito: temperaturas extremas, humedad, pérdida de frescura y descomposición. La respuesta son el aislamiento y la refrigeración. El objetivo es mantener fuera el calor y la humedad, y dentro el frío, durante todo el trayecto.
Parta de la temperatura que necesita su producto. Las guías de inocuidad alimentaria de Estados Unidos mantienen los alimentos refrigerados a 40°F o menos y los congelados a 0°F o menos, y es posible que su producto requiera un rango más estricto. Esa meta define su refrigerante, su aislamiento y la rapidez con que debe llegar el envío. Las opciones siguientes facilitan lograrlo.
Envíos con hielo seco
El hielo seco es el refrigerante para productos congelados y para todo lo que debe mantenerse helado.
El hielo seco es dióxido de carbono sólido. Al calentarse pasa directamente a gas, sin derretirse en líquido, así que mantiene los productos muy fríos sin empapar el paquete. Tiene inconvenientes: puede ser costoso y no todos los transportistas lo aceptan. Si lo usa:
- Siga las reglas de su transportista para el hielo seco y etiquete cada paquete para indicar que contiene hielo seco.
- Empáquelo de modo que el gas pueda escapar. Nunca selle hielo seco en un recipiente hermético.
- Manéjelo con guantes aislantes y protección ocular para evitar quemaduras y lesiones.
- El dióxido de carbono no es tóxico, pero el gas puede desplazar el oxígeno, así que empaque y almacene el hielo seco solo en espacios bien ventilados.
- No use hielo seco al enviar animales vivos como langostas o mariscos.
- Los transportistas de paquetería como FedEx y UPS piden que declare el hielo seco al crear el envío, y el Servicio Postal tiene sus propios requisitos. Consulte con su transportista y con su proveedor de hielo seco antes de enviar.
Para envíos de carga y los detalles de embalaje, etiquetado y aceptación por parte del transportista, consulte envíos con hielo seco.
Envíos con bolsas de frío
Para productos refrigerados y no congelados, las bolsas de frío suelen ser el mejor refrigerante. Son insertos reutilizables que mantienen fríos los alimentos perecederos y semiperecederos en tránsito.
Elíjalas según el tipo y la cantidad de alimento, la temperatura en la que debe mantenerse, las temperaturas que encontrará en el camino y cuánto tiempo debe permanecer frío.
Cómo elegir las bolsas de frío adecuadas
- Las bolsas de gel flexibles son ideales para espacios irregulares, porque se pueden moldear alrededor del producto.
- Las bolsas de plástico o espuma funcionan bien contra superficies planas y definidas.
- Pruebe antes de enviar. Con bolsas de hielo o de congelador, pruebe el tamaño y la cantidad que necesitan sus productos, para que lleguen frescos a cada destino que atiende y no solo al más cercano.
- Congele las bolsas por completo antes de empacar y rellene el espacio vacío para que mantengan contacto con el producto.
Materiales de embalaje
Los materiales de embalaje adecuados son los que llevan los alimentos a su destino de forma segura. El vidrio conserva bien los alimentos, pero cuesta más, pesa más y requiere un manejo cuidadoso. El plástico flexible es más económico y resistente. Y el propio contenedor de envío, ya sea una caja de cartón aislada o una de espuma o plástico rígido, depende de cuánto enfriamiento necesita el producto.
Envases de vidrio
El vidrio es frágil, por lo que necesita un embalaje que resista impactos de leves a moderados: envuelva cada artículo en plástico de burbujas y use un contenedor de envío resistente. Para líquidos en vidrio, selle cada producto en una bolsa de plástico hermética al agua y forre la caja con un forro de plástico, de modo que una rotura nunca se convierta en una fuga que arruine el paquete o la carga que lo rodea. Y como el vidrio es más pesado y costoso que las alternativas, tómelo en cuenta en sus costos de transporte.
Bolsas y envolturas de plástico
Las bolsas de plástico flexible son una opción económica y resistente a los impactos para alimentos sólidos. Bien ajustadas dentro de una caja de envío, absorben los golpes de manera uniforme y protegen el contenido de abolladuras y aplastamiento. Considere plásticos biodegradables u otros más sostenibles para reducir el impacto ambiental de su embalaje.
Cajas de cartón aisladas
Una caja de cartón estándar con forro aislante es adecuada para alimentos perecederos y semiperecederos. Dimensione el aislamiento según el viaje: como regla general, cerca de 1 in mantiene la temperatura en un tránsito de 1 a 2 días, y un aislamiento más grueso lo extiende hasta 5 días. Para productos que requieren menos enfriamiento, los forros con aire o las láminas de espuma cuestan menos.
Cajas de espuma o plástico rígido
Cuando las necesidades de enfriamiento del producto justifican el costo adicional, una caja de espuma o plástico rígido ofrece el mayor aislamiento y protección.
El embalaje preserva la calidad y la integridad de cada envío de alimentos. Pondere la fragilidad, el riesgo de derrames, el costo y el peso al elegir entre vidrio y plástico, y ajuste el contenedor a lo perecedero que sea el producto y al tiempo que deba mantenerse frío. Las buenas decisiones de embalaje hacen llegar los alimentos a sus clientes en óptimas condiciones y mantienen también su reputación.
¿Envía carga sensible a la temperatura?
Indíquenos el producto, la temperatura que necesita y la ruta, y se la cotizaremos.
Cuándo toca usar un reefer
Cuando los perecederos se mueven por tarima y no por paquete, normalmente viajan en un reefer: un remolque refrigerado que mantiene una temperatura fija durante todo el viaje. Unos cuantos hábitos mantienen segura una carga en reefer:
- Cargue el producto a su temperatura de envío. Un reefer está diseñado para mantener la temperatura, no para enfriar una carga caliente.
- Preenfríe el remolque antes de cargar y mantenga abiertas las puertas del muelle el menor tiempo posible.
- Anote la temperatura requerida en el conocimiento de embarque, para que la conozcan tanto el conductor como el receptor.
- Deje espacio para que el aire circule alrededor de las tarimas.
RS Group coordina carga refrigerada con transportistas asociados especializados en cargas con temperatura controlada. Indíquenos el producto y su rango de temperatura, y lo asignaremos al transportista y al equipo adecuados.